Dolor lumbar y hernia discal

Dr. De Córdoba

Existen muchas enfermedades que pueden causar inflamación de los nervios y discos de la columna lumbar. Las más habituales son la hernia discal y la reducción del diámetro interno de las vértebras (estenosis de canal); estos casos responden muy bien a la inyección directa de un antiinflamatorio tipo cortisona en la columna.

La infiltración consiste en introducir una aguja entre las vértebras para detectar el espacio que rodea a los discos y nervios. Para guiar la fina aguja a la zona inflamada se utiliza un aparato de Rx avanzado (radioscopia digital). Antes de poner la medicación se inyecta un contraste que ‘dibuja’ en la pantalla el espacio epidural y confirma que todo se está haciendo correctamente.

Gracias a estas técnicas muchos pacientes han evitado someterse a una intervención quirúrgica mayor, más arriesgada y con un periodo de recuperación más largo.

Infiltración epidural lumbar con Rx

Infiltración epidural lumbar con Rx

Infiltración del nervio raquídeo

Infiltración del nervio raquídeo

 

Dolor de las articulaciones L3-4 (azul), L4-5 (rosa) y L5-S1 (rojo)

ARTROSIS EN LA COLUMNA LUMBAR

El dolor de espalda es muy frecuente; se sabe que el 80% de los humanos tendrá un ‘pinzamiento’ (lumbago) a lo largo de su vida. En muchos de estos pacientes el dolor les viene de las pequeñas articulaciones que engarzan las vértebras entre sí. Estas “bisagras” vertebrales duelen cuando están inflamadas o degeneradas.

El dolor que nace de estas articulaciones se puede curar aplicando una corriente eléctrica de alta velocidad (RADIOFRECUENCIA) en los delicados nervios que transmiten la sensibilidad articular. En esta ‘operación’, llamada popularmente rizolisis, no se infiltra ningún fármaco sino que se termocoagulan los nervios usando unas agujas especiales; al terminar la cirugía ambulatoria los pacientes vuelven a casa por su propio pie.

 

 

Rizolisis Newcastle L4-5 izquierda

Rizolisis Newcastle L4-5 izquierda

RIZOLISIS “AUSTRALIANA”

Investigadores australianos de la Universidad de NEWCASTLE han desarrollado en la última década una rizolisis que supera con creces a la empleada en Europa. Se ha podido demostrar que este refinamiento es mucho más eficaz, y de larga duración, que la técnica clásica. Por dicho motivo, en nuestra Unidad hoy en día sólo practicamos la técnica Newcastle.